¿A quién aplaudimos a las ocho de la noche? Justo a aquellos trabajos que Graeber recordaba que eran siempre los primeros en pagar los costes de los recortes de plantilla, de los despidos y que soportaban una mayor carga de trabajo. Aquellos que se dedican a «hacer, transportar, arreglar y mantener las cosas». Los héroes cotidianos que el coronavirus ha sacado a la luz del día. Camioneros, médicos, enfermeras, limpiadores, transportistas, cajeros, reponedores de supermercados. Recordemos la máxima de Graeber: cuanto más necesario es tu empleo para la sociedad, menos cobras. |