esa piel suave y coloreada en fruta fresca y apetitosa esa mirada saboreando un 70% de nuestro mundo , incluso febril, incluso sobrehumana esa espalda arqueada, oh mi diosa, esa espalda... esa nuca frondosa poblada de helechos y de los vegetales del trópico ese cuello de mármol y ensoñaciones a media luz ese universo infinito en el que me deshago y me descompongo ese sueño esa luz |