{Del Comidista...} El rin ran en el que nos vamos a centrar es el de la Sierra de Cazorla (Jaén), que destaca por tres cosas: satisface lo mismo que una ensaladilla, pero es más fácil de preparar; su combinación de patata chafada, pimiento choricero y cebolleta no puede ser más inteligente, y funciona muy bien como picoteo para el verano porque se toma frío o a temperatura ambiente.
Mi versión no se separa demasiado de la tradicional, salvo en el remojado de la cebolla en agua con vinagre para que siente mejor y a la vez tenga un puntito ácido que aligere la pastosidad de la patata. También racaneo más de lo habitual con el bacalao -de hecho, me atrevo a decir que el rin ran estaría también buenísimo sin él-, y cuezo los huevos solo siete minutos para que la yema quede cremosa. Último apunte: el proceso es bastante más sencillo usando carne de pimiento choricero o ñora de la que se vende en conserva.